miércoles, 27 de septiembre de 2017

Algunos conceptos de la filosofía de Martin Heidegger



dasein: ser-ahí, ser-en. Ser en potencia (abierto a un mundo de posibilidades) arrojado al mundo y atravesado por la cotidianeidad. Existimos en un mundo, en una existencia concreta en relación con un cosmos concreto, y por tanto para Heidegger la relación sujeto/objeto se desdibuja, dándose ambas a la vez. No puede entenderse al ser humano como ente abstracto con una esencia metafísica, sino como ser-abierto que se hace constantemente.

mundo: realidad indisociable del dasein, red de significados por los que transitamos.

mundear: un objeto mundea en tanto congrega todo un mundo de significados dentro de él (es lo que ocurre, por ejemplo, en el famoso pasaje de la magdalena de Proust en En busca del tiempo perdido). Nuestro contacto con lo que nos rodea es espontáneamente simbólico o significante, la percepción objetiva científica requiere un esfuerzo y un estado de ánimo concreto.
despojar de vida (entleben): desposeer de significación al objeto, desmundearlo, ver su realidad fáctica. Es la mirada científica-objetivista, o su intento. Concepto parecido al desencantar de Max Weber.

ser-a-la-mano (zuhandenheit): característica de aquellos entes que utilizamos y que forman parte de nuestro mundo cotidiano. Estos entes existen-para-nosotros y mientras los percibamos como a-la-mano no son realmente percibidos sino que forman parte de un dejarse llevar. El ser-a-la-mano es la experiencia principal y mayoritaria del dasein con respecto a los entes que constituyen su mundo. Nuestra existencia está plagada de entes que percibimos continuamente como seres-a-la-mano (esto es, como seres-para-nosotros, como útiles): los muebles de nuestra casa, nuestra casa, la ropa, el ordenador, el teclado del ordenador, una lámpara, la calle asfaltada, un camino, animales de carga o uso etc. Dentro de este modo de ser los entes parecen no estar ahí, pues el dasein no es consciente de su existencia sino que se desliza entre y con ellos por el mundo.

ser-a-la-vista (vorhandenheit): contraposición del ser-a-la-mano, consiste en ver los objetos como despojados de su utilidad y de "su vida", es decir en estudiar los entes de forma consciente y distanciada. Es decir, se trata de observar a los entes más allá de utilidades y significaciones, como si los viésemos de forma totalmente objetiva, como si no formasen parte de nuestro mundo. Por ejemplo, este ser surgiría cuando observamos un martillo más allá de su uso y su conexión con nosotros, observando su forma, color, Historia, peso etc. Esta forma de ver los entes se vive como una especie de cambio de registro con cierta sensación de extrañamiento, como si viésemos algo que ha estado siempre allí pero a la vez no estaba. Darín Mcnabb explica el cambio del ser-a-la-mano al ser-a-la-vista con el cuento del ciempiés que, interrogado por un sapo sobre cómo conseguía coordinar todos sus pies, de pronto, al verlos en su realidad "objetiva" más allá de su uso, no puede volver a caminar. Esto porque antes sus pies estaban a-la-mano (no les prestaba atención sino que los empleaba sin percibirlos) y ahora están a-la-vista (los observa con mirada objetiva, teórica, y se vuelven lejanos y extraños).

útil: objeto cargado de utilidad y sentido (por ejemplo, un sofá).

mera cosa: objeto no-percibido, carente de utilidad y existencia para el dasein (por ejemplo, una pelusa que está en el sofá y que nos causa total indiferencia).

das man: el-uno, el se. Es la normativa social impersonal, el 'se' o el 'hay que' de oraciones como "eso no se hace", "esto es lo que hay que hacer", "eso no se dice", "eso no se toca", "todos dicen que hay que leerse ese libro" "esto se usa así". El dasein se ve atrapado por el das man durante la mayor parte del tiempo, y vive por lo tanto en una dictadura ejercida por ese "uno" inseñalable. Más que hablar de un único das man se podría hablar de varios: por ejemplo, el das man de los universitarios, el das man de la contra-cultura, el das man de las clases altas etc. Concepto similar al rebaño de Nietzsche.

existencia auténtica/inauténtica: el dasein tiene una existencia auténtica cuando, consciente de que su existencia precede a su esencia, encara un enorme mundo de posibilidades y alcanza propiedad (en tanto vive una vida propia, suya). La existencia inauténtica, por su parte, se da cuando el dasein se sumerge en das man y renuncia a su libertad radical, dejándose arrastrar por la corriente.

caída: tendencia del dasein a dejarse arrastrar por el das man y encontrar el sentido de la existencia en las pequeñas cosas que encuentra en este (un trabajo,una conversación, una compra, un viaje...) que supone cargan de sentido su vida. Hundido en el das man el dasein no tiene una experiencia consciente, sino que es "uno más" y vive rodeado de cotidianeidad, carente de autonomía real.

estado de ánimo: estado constante en el cual vive el dasein. Incluso los estados de angustia/aburrimiento son estados de ánimo. Siguiendo en la línea de pensar la relación sujeto/objeto como unidad, Heidegger afirma que nuestro estado de ánimo es constitutivo de nuestro mundo. El único estado de ánimo que no es constitutivo del mundo sino que lo desdibuja de significado es la angustia. Los estados de ánimo muestran que la esencia de lo que somos escapa de nuestro control, pues la mayor parte de ellos nos invade sin que lo planeemos (piénsese en la situación de una persona que esté enfadada y, pese a convencerse racionalmente de que su enfado es absurdo, no puede evitar seguir enfadada). Heidegger distingue las emociones de los estados de ánimo, estableciendo que las primeras se dirigen a un objeto o ente concreto mientras que los estados de ánimo, como acabamos de comentar, llenan de significado el mundo.

angustia: estado de ánimo del dasein en el cual los entes, el mundo, pierden su trascendencia y significación. El das man, el Uno social/cultural se revela absurdo, mostrándonos que la nada está en el fondo de nuestra existencia. La angustia provoca una desertificación de la realidad, dejando al dasein solo ante el no-ser, consciente de la falta de significación del mundo. Esta angustia creadora de la nada puede, si se da de forma que no cause pánico y desasosiego en el sujeto, convertirse en un medio de ver lo absurdo del das man y así decidirse por una existencia auténtica.

aletheia: en griego significa verdad, pero analizando su etimología Heidegger nos habla de la verdad como desocultamiento, como lo que se nos muestra. Para crear proposiciones sobre un ente (por ejemplo, "la botella de agua está vacía") antes tenemos que tener nociones sobre qué es una botella de agua, qué es estar vacía etc. Es decir, el ente tiene que existir antes de que hablemos de él o preguntemos por él. Y para que algo sea ente, para que algo sea, tiene que existir un dasein que lo traiga a la luz. Esto porque los entes necesitan algún lugar en el que salir a la luz, en el que ser, en el que desocultarse. Para Heidegger ese lugar es el dasein, el ser humano. El ser de un martillo se nos revela lo utiliza o piensa en utilizarlo, por ejemplo. Sin dasein esa posibilidad de martillear, ese significado del martillo, no existe. La verdad surge cada vez que se nos revela el significado de un ente o acontecimiento, pero esta verdad solo puede darse cuando hay un dasein, y es por eso que concluimos que no hay verdad sin ser humano.

Heidegger establece también que detrás (o más bien a la vez) de cada desocultamiento hay un ocultamiento. Es decir, cada vez que el ente se nos revela con un significado concreto dejamos de lado todos los significados alternativos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario