jueves, 14 de julio de 2016

Cuatro notas sobre atentados y terrorismo




1- Sí, me preocupa más lo que ocurra en Francia que lo que ocurra en Irak

(Lo digo antes de que algún lector me recuerde que no escribí nada cuando hubo atentados en Irak, Siria, India, Pakistán, Afganistán o Bangladesh)

No hablo de que me resulte más grave que mueran 10.000 en Irak que 100 en Francia (de todos modos y como decía un filósofo judío, a partir de ciertas cifras ya cuesta hacer distinciones morales o éticas), sino de que me choca e impacta mucho más lo que ocurra en un país cercano que en otro lejano. No hablo en términos geográficos sino culturales.

Quien no quiera ver esto o se sienta más a gusto autodenominándose ciudadano del mundo que lo haga, pero seamos sinceros: las imágenes del 11-S nos chocaron más que cuatro guerras en África y son mucho más conocidas que, pongamos, el genocidio de Rwanda (tuvieron que hacer una película al respecto para que algunos se interesasen, un poco mala por cierto). ¿Y todo esto por qué? Pues porque somos humanos, somos animales sociales y hay un nosotros y un ellos, y hay un Yo y un Otro. Y te identificas con el blanco de clase media católico/ateo, no con el árabe musulmán que viste raro. Lo que ocurre en Niza mientras escribo esto te preocupa bastante más que lo que ocurrió en Dacca hace no tanto.

Hablaban sobre ello hace unos meses en la revista JotDown:
El kilómetro sentimental no es un juicio de valor sobre el diferente peso de los muertos. Tampoco nos dice cómo debería ser el mundo. Simplemente nos dice cómo es. Nadie nos ha manipulado desde las sombras de un búnker secreto enterrado bajo las rocas del Death Valley para que nos importe más un americano que un sirio. De hecho, el que ha sido manipulado es aquel al que le importa más un sirio que un americano. Porque lo natural, lo instintivo, es que nos importe más el segundo que el primero. Por la misma razón por la que nos importa más nuestro hijo que el de un amigo, el de nuestro amigo que el de un extraño, y el de un extraño de París que el de un extraño de Yemen.
Son reflexiones incómodas en un mundo globalizado y cosmopolita, pero eso no las hace menos ciertas.

2- El Estado Islámico ha cambiado de estrategia en Occidente, y se nota

El EI (o Daesh) juega en dos frentes. El primero es el frente local. En dicho frente deben ocuparse no sólo de resistir las embestidas de Al-Assad, los kurdos y la coalición internacional encabezada por EEUU, sino también de organizar un nuevo Estado, con su sistema judicial, su policía, su economía etc. El segundo frente es el global. Aquí el EI tiene un rol primero de reclutamiento de occidentales (no olvidemos que es Europa la que envía terroristas a Oriente Medio, no al revés), normalmente a partir de internet, en la cárcel o mediante círculos musulmanes radicalizados (salafistas en general), y segundo de acción terrorista, esto es, de ataques que pretenden causar impacto y temor entre nosotros, y secundariamente (o principalmente, quién sabe) de autolegitimación del pretendido Califato.

Pues bien, estos dos frentes (local/global) no son ajenos el uno al otro, sino que se influencian el uno al otro. Por ejemplo, un éxito global del EI significa más reclutas en Europa. Pero me interesa apuntar otra relación entre estos dos campos: la compensación del fracaso local con la victoria global. No es casualidad que el EI busque causar daño fuera, dado que en Siria e Irak viene sufriendo sucesivas derrotas en el último año. Existe una lógica de legitimar al Califato y mostrar su poder mediante acciones en Occidente, dado que en Oriente no les están saliendo las cosas como planeaban.

Pero el EI tiene un problema: en la mayoría de países europeos, sobretodo en los que tienen más seguidores (Francia y Bélgica) la seguridad y la vigilancia se han activo al máximo. Es por eso que parecen optar por ataques a pequeña escala en lugar de grandes tiroteos o bombas. Así lo explicaba Abu Mohamed al Adnani, el portavoz oficial del EI, el 22 de mayo:
"Incluso la acción más pequeña que puedas cometer en el corazón de su tierra es más preciada que el mayor de nuestros ataques", (...)"no hay que preservar la sangre ni existe nada llamado inocentes" (...) "cualquier método -piedra, cuchillo, atropello, veneno o estrangulación- sería bienvenido" (...) "Atacar a los que llaman civiles es lo mejor y más útil"
Si el 13 de junio un yihadista francés mataba a dos policías a puñaladas, hoy era el turno del atropello. Quién sabe si mañana una pedrada, una estrangulación o una paliza. Métodos individualistas para un nuevo terrorismo que podemos calificar de micro (por sus formas, no por sus consecuencias, se habla ya de 76 muertos en Niza). La excepción en los medios nos la da EEUU, país en el cual poseer armas no te convierte en sospechoso de nada, y por tanto hay cabida para atentados clásicos.

Lo ventajoso para el terrorismo es que este tipo de atentados los puede realizar cualquiera que esté dispuesto. Basta tener un arma blanca o un vehículo y planear atacar algún lugar concurrido. De hecho no es necesario ni que el sujeto tenga contacto con terroristas, vale con que se sienta seducido por sus ideas.

3- ¿Qué hacemos?

Cuando ocurre un evento chocante (desde un atentado hasta una ruptura amorosa, o la muerte de un familiar) no sabes muy bien cómo actuar. Es imposible pensar en frío. Todo está borroso y confuso. Y claro, surgen los buitres. Que si Europa debe despertar (¡qué significante tan terrorífico desde el siglo XX, eso de una Europa despierta!), que si hay que hacer algo (¿el qué?), que si la izquierda es demasiado blanda, que si hay que bombardearles (¿a quién? ¿a los musulmanes franceses radicalizados? ¿bombardeamos los barrios marginales de París? ¿saben que hay 5.000 yihadistas fichados en Europa?), que si menos hablar y más hacer, que si ellos en sus países no nos respetan entonces yo tampoco. En fin.

Yo no tengo ninguna fórmula mágica, pero creo que puedo apuntar ciertas cosas.

La primera es que quizás este sea uno de esos momentos en el que es mejor pensar que hacer. Tranquilos, no se estresen, no hablo de quedarnos parados a filosofar. Quiero decir que las decisiones tomadas emocionalmente en caliente no llevan a nada bueno en ningún ámbito de la vida. Imagínense lo perjudiciales que pueden ser cuando hablamos de decisiones político-militares. ¿Cuándo se fragua la idea de invadir Irak? ¿y la anti-democrática Patriot Act? Pensemos en los orígenes, causas y formas de esta barbarie que sufrimos desde Niza hasta Bangladesh. No caigamos en la locura colectiva.

La segunda es que me parece claro que la opción agresiva no nos lleva a nada bueno. Primero y sobretodo a Siria e Irak, segundo e indirectamente a Occidente. Pedir guerra es no haber entendido absolutamente nada. ¿Por qué surge en Irak el EI? ¿porque no en cualquier otro país con mayoría musulmana? La causa, o una de ellas, es evidente: la guerra de Irak dejó un país arrasado, a mucha gente con un gran rencor contra EEUU y sus aliados, una falta de instituciones que dio poder al más fuerte y una tremenda inestabilidad. Lo mismo vale para Siria, cuyo gobierno fue y es menospreciado por la mayoría de occidentales y cuya presencia era, me temo, condición para combatir el yihadismo más salvaje. La respuesta vehemente, ignorante y bruta ("¡hay que atacarles!") no trae ninguna solución, sino que aviva el problema. De hecho probablemente lo que le interesa al terrorismo es que ataquemos sus enclaves (donde hay más civiles que soldados) y que satanicemos a los musulmanes para presentarse así como protector y decir "os lo dije, los occidentales nos odian, no hay otra que luchar contra ellos". Prueba de ello es cómo el EI difundió ampliamente imágenes de policías franceses cacheando a musulmanes en Marsella tras los atentados de París.


La tercera es entender una cosa que sin duda es bastante aterradora: no podemos prevenir este tipo de atentados. O al menos no mientras dure este nivel de amenaza y esta forma de terrorismo que hemos llamado micro (casos aislados y en general no demasiado llamativos en su forma). ¿Cómo sabría la policía que un tipo iba a alquilar un camión y atropellar a decenas de personas en pleno 14 de julio? Vivimos en un mundo cuya tecnología permite comunicaciones distantes y tráfico eficaz, lo cual tiene su reverso perverso, pues dichas comunicaciones pueden ocultarse y dicho tráfico puede ser ilegal y oscuro. 

La cuarta y última es comprender quiénes son estos yihadistas europeos y de dónde vienen. Y por qué si se han educado en el sistema francés (bastante superior al español), que te insiste en valores republicanos y cívicos etc. etc. han salido así. Lo primero es que la educación y la ideología (en tanto cosmovisión) de un país no son nunca suficientes. Nunca abarcan a todos ni llegan a todos los rincones, no es posible. Lo segundo es que la yihad tiene éxito especialmente en los barrios más marginales y castigados. Se trata de gente sin perspectivas de futuro, que no tiene apego a Francia (y que por tanto solo puede aferrarse a su otra mitad identitaria, el islam) y que no tiene nada que perder. El yihadismo, lo decía un analista francés, tiene mucho de revolución contra el nihilismo. Efectivamente, la guerra santa te da una pertenencia y una serie de sentidos que en este mundo cada vez son más difíciles de encontrar, más si vives en condiciones económicas penosas. No nos quedemos en lo geopolítico y en lo histórico, echemos también un ojo a la dimensión social.

4- ¿Por qué Francia?

Por varias razones. La primera es sencilla: porque pueden. Francia es hoy un país que cuenta con unos 500 yihadistas en su propio territorio según Interpol. Es obvio que al EI le gustaría atentar principalmente contra su gran enemigo (EEUU) y contra el país que les ha atacado abiertamente y en cuyo territorio se han dado fuertes conflictos religiosos (Rusia y sus problemas en Chechenia). Pero no tienen esa capacidad. En cambio en Francia cuentan con redes de contactos y con una población musulmana que muchas veces coincide en barrios deprimidos sin perspectivas de futuro, como apuntábamos antes. Además, se calcula que unos 1.700 yihadistas franceses están en Siria. Poca duda cabe de que muchos tienen intención de volver y de que guardan cierto contacto con su país de origen.

La segunda es por lo que Francia representa en términos ideológicos. Es el gallo de Europa, el que se supone que está llamado a despertarnos y a exportar revoluciones e ideas rupturistas de todo tipo. O al menos eso es en nuestro imaginario, que es lo que importa. Los yihadistas han sido inteligentes a la hora de seleccionar en París como objetivo ciertas zonas de clase media con capital cultural, en cierto modo bo-bo (bourgeois bohèmes), pues estas representan la tolerancia y el multiculturalismo, que es precisamente lo que quiere destruir el EI para forzar una guerra de civilizaciones y demostrar que islam y Occidente no son compatibles (la extrema derecha europea, curiosamente, no tiene un discurso demasiado distinto pese a las enormes distancias).

La tercera es sin duda cierto mal recuerdo derivado del colonialismo francés. Francia conquistó y sometió a decenas de países africanos, muchos de ellos de mayoría musulmana, con fines económicos y geopolíticos. No tiene sentido negar la legitimidad de ese rencor o mal recuerdo, independientemente de que el Presidente pida perdón o de que en los manuales escolares se revisen las versiones oficiales de aquella época. Pues bien, la resistencia y rebeldía contra esta dominación se articuló en clave nacionalista y patriótica (como todo movimiento subversivo que haya triunfado en el siglo XX), pero también en clave religiosa. La dominación francesa se asociaba a las Cruzadas de los caballeros medievales y se pedía la expulsión de infieles de las tierras de Alá. Sería lógico pensar que estos hechos hayan quedado en el imaginario árabe en muchas zonas de África, pero también entre los musulmanes que viven en Francia y que recuerdan de un modo u otro lo que debieron sufrir sus familiares.

1 comentario:

  1. Como ya sabéis y de seguro también habéis dado muestras de dolor en múltiples formas, toca conocer la verdad del terrorismo.

    syria-sarin_2653111bDesde que era muy joven oía comentarios de gente mayor, recordando acciones pasadas y sucesos de muchas índoles, y una de ellas concretamente hacía mención a como los estados, representado por la casta política mandaba a la muerte a su propia gente, militares y civiles, si ningún tipo de remordimiento, según decían era por el país y nuestra seguridad, curiosamente igual que dicen ahora y la frase por excelencia “nadie está a salvo de este horror que es el terrorismo”.
    Como espero entendáis no me trago que un tipo haga cosas así si no es por las siguientes cuestiones:
    • La religión que profesan es falsa, ya que el Islán no fomenta actos de salvajismos para ninguna vida, sea cual sea su creencia, y por lo tanto los que matan de esta forma no son Musulmanes, son asesinos adiestrados por un sistema reciproco, que sería la representación del que promete y no cumple, Dios no otorga paraísos a quienes atentan contra él mismo.
    • El poder imperante que somete a través de leyes e ideas sociales, todas ellas creadas para que no conozcas jamás la verdad, dinero y nombre es lo que mueve al perfecto esclavo y que en su ignorancia cree que pasara a la historia, como los mismos que ordenan su muerte en nombre de la libertad.
    • La falta de conciencia de personas fuera de toda realidad y ajenas a su propia miseria aceptada y mantenida por primitivos instintos que ni los animales poseen, lo cual dice claramente que solo obedecen sin en ningún momento tomar una elección verdaderamente libre.
    • La política humana como entidad sin forma visible, crea personajes inoperantes para la gente y si operante para su gran amo, el poder, la misma que la mente sostiene con precepciones falsas, ya que el mismo un día desaparecerá dejando tras de si una herencia que otros querrán para si, hablo del ciudadano que repetirá las palabras y actos que nunca pensó, pero que si tomo de su envidia y vanidad.
    No es menos cierto que nuestro silencio ante los actos que las clases políticas realizan en nuestro nombre y abogando por la libertad democrática de la cual nadie disfruta, en tanto estamos sometidos a un control milenario y que podría ser sustituido cuando nosotros tomemos las riendas de nuestro destino elegido, a través de una mente libre.
    Lo que está ocurriendo es la realización del plan perfecto, el miedo crea la necesidad de mas acciones en contra de nosotros mismos y es por ello que mañana nos tocara el boleto que como premio ordenara nuestra eliminación, sobre todo de todos aquellos que vemos la verdad, el que cree en las verdades que manifiestan serán salvos, ya que son las manos perfectas para la continuidad del terror.
    Según el presidente Francés, se amplía en tres meses más el control total de la gente, ya que el periodo anterior fue un éxito total y como resultado del mismo aceptaras nuevamente vivir espiado en todas las formas imaginadas e inimaginadas, es el principio del estado corporativo Europeo donde la democracia se habrá convertido en dictadura, un final digno para la gente indigna que lo ha aceptado como necesario.
    Toma las riendas de tu vida o solo serás poseedor de un carnet numerado que te dice cuan prescindible eres, no apoyes acciones en contra de la vida apartando del poder a quienes no están vivos y por ende quieren que todos seáis actores de relleno.

    Gengis Kan

    ResponderEliminar